Rábano
(Regenera el hígado, combate eficazmente la sinusitis)
El rábano es originario de Asia central, actualmente se cultiva en todas las regiones de clima templado del mundo. El rábano es también conocido como Daikon en algunas partes del mundo, principalmente en los mercados asiáticos.
La medicina antigua valoraba el rábano por sus propiedades relajantes y facilitadoras del sueño. También se usaban como antídoto contra venenos, por lo que en algunas culturas se ingerían antes de cada comida mezclados con nueces, apio y limón. Pero, con la dieta actual cargada de tóxicos, lo más destacable es su efecto protector sobre hígado y vesícula.
El rábano, es común en ensaladas, es un cultivo de raíz. Los rábanos pueden ser blanco, rojo, morado o negro, y en términos de forma, pueden ser largo, cilíndrico o redondo. En algunos lugares no solo se consume la raíz, sino también las hojas que tienen un agradable sabor picante, la raíz y las flores. Es una hortaliza de primavera y verano.
Propiedades:
Tiene propiedades diuréticas, que combaten la retención de líquidos. Entre sus componentes contiene glucosinolatos, que se encargan de cuidar el hígado y la vesícula. Aporta minerales como el yodo que evita las alteraciones de la glándula tiroides, al comerlo crudo favorece la absorción de hierro, azufre, magnesio, vitaminas A para cuidar la piel, vitamina C que nos ayuda a la cicatrización y proteger las defensas de resfríos y la vitamina B que nos ayuda a obtener energías de las grasas, proteínas y carbohidratos ingeridos y mantener nuestras defensas.
El rábano negro es una variedad del rábano común, caracterizada por el color oscuro de su raíz, muy empleada en fitoterapia. El rábano blanco también conocido como pequeño ginseng blanco; la moderna investigación científica ha demostrado también que los rábanos blancos son ricos en aceite de mostaza, diastasa y de fibra gruesa, que puede ayudar a mejorar la digestión, estimulan el apetito y acelerar la motilidad gastrointestinal. En otras palabras, los rábanos blancos ayudan a descomponer y digerir la carne dura y fibrosa.
Afecciones hepatobiliares:
Aumenta la producción de bilis por el hígado, de modo que lo descongestiona y desintoxica. A la vez, mejora el funcionamiento de la vesícula biliar, al favorecer la correcta evacuación de la bilis al duodeno. Así que el rábano está muy indicado en caso de hepatitis aguda y crónica, hígado graso, cirrosis, intoxicación hepática por fármacos, productos químicos o setas, así como en las dispepsias biliares (vesícula perezosa). Puede contribuir a regenerar el hígado en la hepatitis alcohólica y en caso de generación grasa producida por el alcohol u otros tóxicos.
Afecciones respiratorias:
Es mucolítico (ablanda la mucosidad), expectorante y antibiótico. Muy indicado en catarros bronquiales y bronquitis y laringitis, y de modo especial en las sinusitis. Es un valioso remedio auxiliar en las curas de desintoxicación del tabaco.
Aperitivo y diurético:
El rábano es un gran amigo del hígado, glándula a la que descongestiona y desintoxica. Su consumo, crudo o en jugo. A continuación la preparación y empleo del rábano.
Preparación y empleo:
- Jugo fresco: del tubérculo, a razón de 50 a 125ml, 3 veces diarias, antes antes de las comidas, endulzado con miel o azúcar moreno.
- Crudo en ensaladas: es un condimento saludable y curativo, puede prepararlos en ensaladas con limón y zanahoria rayada, lo deja macerando para que se quite el amargor, después queda lista para servir.